La fama no solo fija una voz o un personaje, también fija un cuerpo. En este sentido, hay estrellas cuyo rostro o silueta se volvió tan reconocible que, años después, sigue bastando un detalle para identificarlas. Eso ocurre con Joaquin Phoenix, Carrie Underwood, Taylor Swift, Jennifer Lopez y Winnie Harlow: cinco nombres que reaparecen juntos cada vez que se habla de particularidades corporales en el espectáculo.
Joaquin Phoenix nació con labio leporino, fue operado cuando era un infante, y hoy tiene una cicatriz en el labio que es apenas perceptible.
Carrie Underwood llegó a este mundo con un pezón extra, tan pequeño que parecía un lunar, y que se lo retiraron mediante una cirugía estética.
Taylor Swift tiene piernas extensas que miden más de un metro, y las llegó a asegurar por cuarenta millones de dólares.
Jennifer López se ha mostrado orgullosa de sus caderas latinas y también tomó la decisión de ubicar una suma para cuidarlas.
Por último, la modelo canadiense Winnie Harlowtiene vitiligo, una condición que provoca pérdida de pigmento en zonas de la piel. Por su parte, construyó un sello profesional y un argumento a favor de otra idea de belleza.