GENERO Y DIVERSIDAD
30/07
Violencia de género: impulsan la Ley Bety Quispe
Se trata de una iniciativa que busca crear la figura de promotoras y promotores territoriales de género y diversidad, como parte de los equipos de los Centros Integrales de la Mujer (CIM). La autora es la presidenta de la Comisión de Mujer de la Legislatura porteña, Laura Velasco.
El texto de la iniciativa define a un promotor o promotora territorial de géneros y diversidad, como la persona de la comunidad que se forma para promover los derechos de las mujeres y personas LGBTI+, así como la participación y organización popular desde la perspectiva de género y derechos humanos. A su vez, incorpora esta figura a los equipos territoriales que funcionan en cada uno de los Centros Integrales de la Mujer que hay en la ciudad, con las mismas condiciones laborales que el resto de los trabajadores de los CIM.

La impulsora de la iniciativa, Laura Velasco, “la violencia de género es la pandemia dentro de la pandemia y atraviesa a todas las mujeres, cis, trans y travestis, cualquiera sea la clase social a la que pertenezca. Sin embargo, las personas que provienen de los sectores de más vulnerables son las más castigadas ante la falta de recursos que les permita salir de estas situaciones de violencia”.
 
Entre sus principales funciones están facilitar el acceso a la información en materia de prevención, promoción y asesoramiento sobre derechos y herramientas para hacer frente a situaciones de violencia, de manera articulada con instituciones del Estado, organizaciones no gubernamentales, instituciones comunitarias y barriales, como de los programas y servicios relacionados con temas de violencia doméstica, derechos sexuales, reproductivos y no reproductivos; así como el relevamiento, registro, producción, sistematización y análisis de los datos en materia de violencia y desigualdad por razones de género de la comunidad.
 
Además, busca mejorar el sistema de asistencia a las víctimas; fortalecer la promoción comunitaria y territorial en materia de género y diversidad; garantizar la formación continua de los y las promotoras, promover acciones contra la discriminación por razón de género;  además de impulsar la implementación de Ley de Igualdad real de Oportunidades y de Trato entre mujeres y varones (N° 474); promover la Ley Nacional de Identidad de Género (N° 26.743) y los derechos de las personas trans y articular con instituciones educativas la implementación de la ley de Educación Sexual Integral (Nº Ley 2.110).
 
En el mismo sentido, pretende promover acciones para la equidad en materia de géneros, a través de distintas charlas, talleres, promoción de derechos por la igualdad real de oportunidades y de trato entre varones y mujeres, entendiendo que el abordaje territorial favorecería la detección y asistencia temprana a muchas mujeres y diversidades en situación de violencia. El eje principal se orienta a reflexionar acerca de la construcción social, histórica y política de los roles y los estereotipos de género en el marco de sociedades patriarcales y el modo en que se reproducen las relaciones desiguales de poder basadas en una lógica binaria y heteronormativa.

Según el Observatorio de las Violencias de Género “Ahora Que Sí Nos Ven”, en Argentina entre el 1 de enero y el 30 de junio de este año, hubo 162 femicidios (1 cada 27 horas), de los cuales 81 se produjeron durante el aislamiento social, preventivo y obligatorio. El 69% fueron cometidos por parejas o ex parejas y el 70% ocurrió en la vivienda de la víctima. Del total, 33 mujeres habían realizado al menos una denuncia y 11 tenían medidas de protección judicial.
 
En este sentido, el proyecto intenta mejorar el sistema de atención y asistencia a las víctimas de violencia de género a través del desarrollo de mecanismos de participación comunitaria que respondan a las necesidades de la población, además de brindar herramientas y recursos para la formación y capacitación continua de promotoras y promotores.
 
“A su vez, busca otorgar el merecido reconocimiento al trabajo territorial que actualmente se realiza mediante la organización social y popular, a través de las promotoras y promotores territoriales que son quienes conocen como nadie las realidades de cada uno de los barrios y día a día ponen el cuerpo para brindar soluciones, asistencia y contención a quienes atraviesan situaciones de violencia por motivos de género y alzan la voz en contra de las desigualdades”, explicó la legisladora.
 
“Y es por eso que esta propuesta lleva como estandarte a la compañera Bety Quispe, una  enorme militante popular que falleció durante la pandemia, promotora de género e integrante de la Red de organizaciones y docentes de Bajo Flores. Se formó, comprometió y trabajó todos los días en los barrios por el acceso a los derechos de niñas, adolescentes, mujeres y personas LGTBI+, por Barrios Libres de Discriminación y Violencia de Género”, finalizó.