La crisis familiar de los Beckham escaló un nuevo capítulo tras el explosivo comunicado público de Brooklyn Beckham, quien afirmó tajantemente que “no quiere reconciliarse” con sus padres, David y Victoria Beckham, acusándolos de intentar sabotear su matrimonio con Nicola Peltz, de controlar la narrativa mediática y de priorizar su imagen pública por encima de todo.
En respuesta, David Beckham (50 años) concedió una entrevista al programa Squawk Box de CNBC y aunque evitó mencionar directamente a su hijo mayor de 26 años, sus declaraciones fueron interpretadas como una réplica indirecta al descargo de Brooklyn.“Siempre he hablado sobre las redes sociales y el poder de las redes sociales… para bien y para mal.
Hoy en día, a lo que los niños pueden acceder puede ser peligroso”, señaló el exfutbolista.
Agregó: “Cometen errores, pero a los niños se les permite cometerlos. Así es como aprenden. Eso es lo que intento enseñarles a mis hijos: a veces hay que dejar que ellos también cometan esos errores”.Estas frases resonaron fuertemente en el contexto del conflicto, ya que Brooklyn expuso públicamente su decisión de romper lazos familiares tras años de tensiones, incluyendo supuestos intentos de interferencia en su relación con Nicola y la difusión de “innumerables mentiras” sobre su vida privada.
El joven aseguró en sus historias de Instagram que, por primera vez, siente “paz y alivio” al defenderse y alejarse del “control” parental.Brooklyn, quien se dedica a la fotografía, la cocina y proyectos personales, había mantenido silencio hasta ahora, pero decidió hablar tras lo que calificó como una campaña mediática en su contra.
Ni Victoria Beckham ni los otros hijos (Romeo, Cruz y Harper) se pronunciaron públicamente hasta el momento. La familia, que siempre proyectó una imagen unida en redes y documentales, enfrenta ahora una de sus crisis más visibles, amplificada por el impacto de las redes sociales precisamente el tema que David eligió abordar en Davos.