Las bolsitas de nicotina, también conocidas como pouches o nicotine pouches, se colocan entre la encía y el labio, liberando nicotina por absorción sin necesidad de combustión ni vapor. Estos productos, fabricados por la industria tabacalera, se comercializan en Argentina desde 2025 con slogans como “sin humo ni vapor, cuando quieras, donde quieras” y sabores atractivos (frutales, mentolados), lo que los hace especialmente llamativos para adolescentes y niños.
La exhibición en kioscos, estaciones de servicio y góndolas junto a golosinas y artículos infantiles facilita el acceso a menores.
El Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires emitió una alerta sanitaria destacando el crecimiento de su circulación y consumo, especialmente entre jóvenes, y subrayando que contienen altas concentraciones de nicotina, a veces superando la de un cigarrillo convencional, pese a promocionarse como “libres de tabaco”.
La Unión Antitabáquica Argentina (UATA), integrada por profesionales de la salud, elevó el reclamo al Ministerio de Salud de la Nación solicitando medidas urgentes: retiro inmediato del mercado, prohibición de importación, venta, exhibición y publicidad, inspecciones y decomisos cerca de escuelas. Argumentan que estos productos violan la Ley Nacional 26.687 al carecer de advertencias sanitarias obligatorias y representan una estrategia de la industria para generar una “nueva epidemia de adicción en adolescentes”.
Los riesgos son múltiples y graves, sobre todo en población joven cuyo cerebro sigue desarrollándose hasta los 25 años. La nicotina provoca fuerte dependencia y puede generar problemas de atención, memoria, control de impulsos, ansiedad y depresión. Además, aumenta la frecuencia cardíaca y la presión arterial, favorece hipertensión, arritmias y cambios cardiovasculares a largo plazo.
Expertos advierten que estos productos no son una alternativa segura ni para dejar de fumar: facilitan la iniciación en la nicotina y pueden llevar al consumo combinado con cigarrillos o vapeadores. También existe riesgo de intoxicación aguda en niños por ingestión accidental.
Ante esta situación, la UATA y otras entidades de la sociedad civil exigen el uso de todas las herramientas legales disponibles para evitar que las bolsitas de nicotina se consoliden en el mercado argentino y proteger especialmente a niños y adolescentes de una nueva forma de adicción promovida por la industria tabacalera.