Apps
Miércoles, 11 febrero 2026
Argentina
11 de febrero de 2026

La crisis de las PYMEs: cierres diarios por importaciones, la reforma laboral y la urgencia de reactivar la economía

En un contexto económico desafiante, las pequeñas y medianas empresas (PYMEs) argentinas enfrentan una realidad dura: cierres diarios impulsados por la apertura a importaciones y un consumo interno deprimido

La crisis de las PYMEs: cierres diarios por importaciones, la reforma laboral y la urgencia de reactivar la economía
Compartir

Hoy el Senado debate la reforma laboral, un paso que podría aliviar algunas presiones, pero que debe equilibrarse con la protección de los derechos laborales. Sin embargo, lo más preocupante es el estancamiento económico: la gente no consume, lo que acelera el cierre de negocios, y el sector de la construcción –un motor clave para activar otros rubros– está en debacle. Hay que avanzar con reformas, pero también es esencial inyectar vida a la economía para evitar más pérdidas.

Cierres diarios de PYMEs: el impacto de las importaciones

Las PYMEs son el corazón de la economía argentina, pero en 2025 y lo que va de 2026, han sufrido un golpe tras otro. Según informes recientes, se registran entre 28 y 32 cierres de empresas por día hábil, lo que suma más de 17.000 cierres netos desde finales de 2023 hasta mediados de 2025, con una proyección de hasta 31.000 para 2026 si no hay cambios. Esto no es solo un número: implica la pérdida de unos 236.000 puestos de trabajo formales, especialmente en sectores como la industria manufacturera y la construcción.

El principal culpable es la apertura indiscriminada a importaciones, sobre todo desde China. Un 37% de las PYMEs industriales perdieron mercado frente a productos importados en 2025, el nivel más alto desde 2007, con el 73% identificando a China como la mayor amenaza. Sectores como el textil, metalúrgico y automotor son los más afectados, con importaciones de prendas chinas duplicándose y plataformas como Shein y Temu exacerbando la competencia desleal. En Santa Fe, por ejemplo, más de 2.000 PYMEs cerraron por esta razón. Y en regiones como AMBA, Córdoba y Santa Fe, los cierres masivos en textiles y alimenticias son una constante.

Esto no es solo estadística: es gente perdiendo su fuente de ingresos porque el mercado interno está deprimido y las importaciones baratas inundan todo.

El caso emblemático de Granja Tres Arroyos: una empresa de comida en crisis

Un ejemplo claro es Granja Tres Arroyos, la principal avícola del país, que está al borde del quebranto. La empresa acumula una deuda multimillonaria con bancos, proveedores y empleados, emitiendo casi 150 cheques sin fondos recientemente. Esto no solo pone en riesgo miles de pollos –que podrían morir por falta de alimentación–, sino también cientos de puestos de trabajo directos e indirectos.

La crisis se agravó con el cierre de plantas como Becar en Entre Ríos y posibles cierres en La China, afectando a 700 trabajadores y rompiendo la cadena de pagos con proveedores. Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) alerta sobre desabastecimiento en granjas y quiebres en toda la cadena productiva. Este caso ilustra cómo empresas clave en el sector alimenticio sucumben ante deudas, caída de ventas y un entorno económico hostil.

La reforma laboral en debate: buscando un punto medio

Hoy, en el Senado, se trata el proyecto de “Modernización Laboral”, impulsado por el Gobierno de Javier Milei. El texto propone cambios como redefinir indemnizaciones (excluyendo aguinaldos), fraccionar vacaciones en períodos de una semana, y modificar horas extras y pagos salariales. Afecta a todos los contratos, no solo nuevos, y busca reducir litigiosidad para incentivar inversiones.

El oficialismo, con Patricia Bullrich a la cabeza, negoció con gobernadores, CGT y bloques como UCR y PRO para sumar 41-44 votos. Aquí está el equilibrio clave: la reforma es necesaria para que las PYMEs sobrevivan a costos laborales altos en un contexto de crisis, pero no puede erosionar derechos básicos de los trabajadores. Sindicatos protestan por precarización, y el Gobierno cedió en puntos como Ganancias para avanzar. Hay que encontrar un intermedio: flexibilidad para empresas sin sacrificar protecciones.

La economía frenada: bajo consumo y cierres en cadena

La raíz del problema es el estancamiento: el consumo privado creció solo 2,5% en 2025, pero con señales de desgaste hacia fin de año, y proyecciones para 2026 de un crecimiento modesto (2,5-4%) atado a salarios reales y crédito. El 57% de los argentinos tiene dificultades para llegar a fin de mes, y el 62% ve la economía peor que en 2024. Esto lleva a caídas en ventas: el consumo masivo está 10 puntos abajo de 2023, afectando a alimenticias y PYMEs.

La construcción en debacle: un motor apagado

La construcción, que históricamente impulsa empleo y activa sectores como siderurgia, cemento y comercio, está en crisis profunda. En 2025, el sector cayó un 25,5% interanual en noviembre, con despachos de cemento un 22% abajo. Se perdieron 100.000 puestos de trabajo desde diciembre de 2023, y las PYMEs constructoras cerraron a tasas alarmantes. Sin obra pública y con crédito escaso, el impacto se extiende: menos ventas en corralones, menos transporte y menos consumo general.

Para revertir esto, la reforma laboral es un paso, pero insuficiente sola. Hay que reactivar el consumo con medidas como bajar impuestos, estimular crédito y proteger la producción local frente a importaciones. Solo así se evitará que más PYMEs cierren y la economía se recupere de verdad.

OTRAS NOTAS

ROSCA Y PROTESTAS

En un clima convulsionado llega el Día D: el debate de la reforma laboral

El proyecto del oficialismo llega al recinto mientras se prepara una batería de movilizaciones y huelgas. El gobierno de Milei logró desactivar el paro del transporte. ¿Qué pasa con los gobernadores?

Copyright 2026
Revista Qué
Redacción

Todos los derechos reservados
Serga.NET