Un fuerte terremoto de magnitud 7,4 sacudió este lunes una amplia región de Colombia, causando al menos 168 muertos, más de 800 heridos y el derrumbe de decenas de edificaciones.
El epicentro se localizó cerca del municipio de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, a una profundidad de 96 kilómetros.
El movimiento se registró alrededor de las 7:40 de la mañana y fue sentido con intensidad en los departamentos de Risaralda, Valle del Cauca, Caldas y en la capital, Bogotá, donde se activaron alarmas y se evacuaron edificios. También se percibió en Quito (Ecuador), provincias de Panamá y algunas regiones de Venezuela. Las zonas más afectadas son Pereira y el área metropolitana de Risaralda, junto con Cali.
En Pereira se reportaron decenas de fallecidos y personas atrapadas bajo escombros. En Cali colapsaron alrededor de 30 estructuras y parte del Hospital Universitario, con pacientes de la UCI entre los escombros.
En Manizales hubo al menos tres muertos y daños graves en edificaciones. Buenaventura reportó una víctima fatal.
El flamante presidente Abelardo de la Espriella, quien asumió el cargo el viernes, declaró la situación de desastre nacional, viajó a la zona afectada y asumió el liderazgo de la respuesta. Confirmó el derrumbe de al menos 60 edificios, más de 1.575 viviendas afectadas y 18 centros de salud dañados. “No están solos. El Estado está presente y actuando”, afirmó. Se activaron grupos de búsqueda y rescate. Hubo réplicas de magnitudes 4,6 y 4,8. Países como México, Estados Unidos y El Salvador ofrecieron ayuda humanitaria y equipos de rescate.
En coincidencia con el sismo, el volcán Puracé, ubicado en el departamento del Cauca y en alerta naranja desde finales de julio por riesgo de erupción, registró emisiones de ceniza y gases.
El Servicio Geológico Colombiano (SGC) reportó al menos tres expulsiones de material que alcanzaron hasta 300 metros sobre el cráter, junto con un aumento de la energía sísmica y de la liberación de dióxido de azufre y dióxido de carbono. Aunque ambos fenómenos ocurrieron el mismo día, las autoridades descartaron una relación directa.
La Aeronáutica Civil suspendió temporalmente las operaciones en el aeropuerto de Popayán debido a la presencia de ceniza volcánica.
Colombia, ubicada en una zona de alta actividad tectónica, enfrenta uno de los sismos más fuertes de la última década. Las autoridades mantienen la vigilancia ante posibles nuevas réplicas y recomiendan verificar las estructuras antes de regresar a las viviendas.